ES UNA FIESHTA.
Es una fieshta
Hace poco, vi en el telediario una noticia sobre una corrida de toros en no sé qué feria de no sé qué mes. Siempre bajo ese sobrenombre por el cual se ha hecho tan famosa dentro y fuera de nuestras fronteras. Fiesta Nacional.
Esa Fiesta Nacional consiste ni más ni menos que en sacar a un toro a una plaza llena de gente sedienta de sangre. Lo cual me recuerda mucho a la antigua Roma y a sus famosos gladiadores. Y tras varios capotazos o “mareazos” empezar a pincharlo cual brocheta para acabar, después de un largo rato de diversión, con la vida del pobre morlaco con una estocada brutal. La gente vitorea al matador con frases como: “Ole torero, grande maestro…” mientras el sujeto, sombrerito en mano, da la vuelta a la plaza agradeciendo a la gente su devoción a ese séptimo arte. Pero esto no acaba aquí. El “maestro” recibe un premio, además de los billetes que se adjudicará, tres partes del animal muerto que van en función de la cantidad de pañuelos “enmoquecidos” que saque el entregado público.
Todo esto lo hacemos en un país en el que la gente presume de ser moderna. Tenemos nuestros smartphones, nuestros ordenadores e incluso a una Infanta divorciada. Se tortura a un animal hasta su muerte. Y lo llaman fiesta, una fiesta.
Comentarios
Publicar un comentario