DESPACHO 2538
PARTE II Dos semanas más tarde la joven estudiante recibió la tan esperada nota del examen que habría de llevarla a cumplir sus más obscenas fantasías. 3,75. Perfecto, tal y como habría previsto. Esbozó una sonrisa que de inocencia nada albergaba. Sí − pensó − , todo según lo previsto. El sonido del timbre la sacó de sus pensamientos. Dos en punto. Hora de irse a casa. Se levantó lentamente y recogió los útiles escolares de encima de la mesa mientras sus compañeros abandonaban la clase. Cuando el último de ellos atravesó el umbral de la puerta, ella cogió el examen y se dispuso a depositarlo, orgullosa, en la mesa del profesor. Lo posó con violencia y se dio la vuelta con un sensual movimiento de cabello, el cual no pasó desapercibido por el profesor, que se quedó mirando el perfecto culo de su alumna mientras caminaba, a través de unos pantalones de cuero perfectamente escogidos. Cuando la joven estaba a punto de cruz...