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Mostrando entradas de enero, 2012

EL PRINCIPITO

EL PRINCIPITO Érase una vez un príncipe que vivía en el país del Brazo En Alto, pero no gobernaba su padre sino que lo hacía El Caudillo que fue escogido por la divina Gracia de Dios. A la muerte de El Caudillo el Príncipe subió al trono convirtiéndose en rey. Y tras largo tiempo sigue en el poder pasando desapercibido, sin pena ni gloria. Todos sabemos de quien estoy hablando así que sobran las presentaciones. Sin pena ni gloria pero llevándose nuestro dinero, tan preciado en estos tiempos de crisis. El Rey es el jefe de Estado pero… ¿Por qué? Pues es fácil, sencillo y para toda la familia, como decía aquel. Por la Gracia de Dios o de El Caudillo, como prefiráis. Eso para mí no es un poder legitimado, yo no he visto un papel en el cual Dios padre todopoderoso creador del Cielo y de la Tierra lo nombre rey. Tampoco se me ha aparecido la virgen María en sueños o en pleno colocón de agua bendita. Y si eso fuera cierto ¿Quién cojones es Dios para decirme quién es adecuado o no p...

ES UNA FIESHTA.

Es una fieshta Hace poco, vi en el telediario una noticia sobre una corrida de toros en no sé qué feria de no sé qué mes. Siempre bajo ese sobrenombre por el cual se ha hecho tan famosa dentro y fuera de nuestras fronteras. Fiesta Nacional. Esa Fiesta Nacional consiste ni más ni menos que en sacar a un toro a una plaza llena de gente sedienta de sangre. Lo cual me recuerda mucho a la antigua Roma y a sus famosos gladiadores. Y tras varios capotazos o “mareazos” empezar a pincharlo cual brocheta para acabar, después de un largo rato de diversión, con la vida del pobre morlaco con una estocada brutal. La gente vitorea al matador con frases como: “Ole torero, grande maestro…” mientras el sujeto, sombrerito en mano, da la vuelta a la plaza agradeciendo a la gente su devoción a ese séptimo arte. Pero esto no acaba aquí. El “maestro” recibe un premio, además de los billetes que se adjudicará, tres partes del animal muerto que van en función de la cantidad de pañuelos “enmoquecidos”...

A LA "MODA".

A LA “MODA” Desde pequeños a todos nos ordenan, nos influyen o nos dicen como tenemos que ser e incluso, en ocasiones, como debemos vestirnos. Yo ya pensaba esto desde hace tiempo, pero decidí escribir esto por un caso en concreto. Es de sobra conocido por todos, la indumentaria que hay que llevar puesta a determinados “locales de alterne”. Y si no llevas la ropita que ellos quieren… BUM! Paliza que te pego. No entiendo por qué todos tenemos que vestir idénticamente para poder entrar en un local. E incluso ya no en un local, los desfiles de moda están a la orden del día y si no llevas un bolso de tal color o unos pantalones de este o aquel estilo te señalan con el dedo y te llaman cosas como: raro, carca, antiguo… Unos se defienden alegando que no les gusta ser señalados con el dedo, que no se sienten cómodos cuando la gente les mira con desprecio. En este mundo en el que vivimos nos pasamos la vida haciendo lo que otros quieren. Primero nuestros padres, luego los profesores,...